El escondido es una danza de galanteo, de pareja suelta e independiente y de movimiento vivo; como su nombre lo indica, el "escondimiento" es la esencia de esta danza.
Bailada en todas las provincias argentinas, especialmente en los ambientes rurales, aunque aceptada en muy pocas ocasiones en los salones; según Isabel Aretz esta danza, del siglo anterior, aún pervive en el centro y oeste de nuestro país.
En la coreografía, a modo de juego, el caballero simula cortejar a la dama persiguiéndola ágilmente en las esquinas y en las vueltas, buscando su "correspondencia" que logra al final en la coronación.
El escondimiento puede ser del hombre o de la mujer (indistintamente) y se suelen considerar como amables bromas que se hacen los bailarines entre sí.
De pronto un bailarín se queda sin pareja y debe salir a buscarlo para lo que las demás parejas van danzando en su ayuda, hasta que lo encuentran; luego se pierde otro y así sucesivamente.
Aunque, si bien era un juego dancístico, lo gracioso se presentaba cuando había dos pretendientes de una misma dama....
Ya que uno estaba al "acecho" esperando su oportunidad de aparecerse en la danza cuando el hombre se escondía, pero luego al presentarse la cuestión la señorita debía "decidir" por uno en particular para continuar bailando, dejando explícitamente claro cuál era de su "preferencia".
Todo un "juego" la danza del Escondido....
Aquí bailada por La Escuela Municipal de Danza de Villa Ángela, Chaco, dirigida por el profesor Fabián Berardi en el XI Certamen Interamericano de Escuelas Municipales de Danzas e Institutos oficiales y privados.
Fuente:
Manual de Danzas Nativas P. Berruti
Material que forma parte del Trabajo de Investigación y Compilación Folclórica "Tradiciones Argentinas" Autor: Cecilia Falchini Piccini
martes 2 de octubre de 2007
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