Letra: Paul Frederic Simon (1964)
Vieja amiga oscuridad,
otra vez quisiera hablar.
Porque he tenido nuevamente,
una visión que suavemente,
iba cambiando mi manera de pensar.
La oigo hablar, la escucho en el
silencio.
En sueños caminaba yo
entre la niebla y la ciudad.
Por calles frías, desoladas;
cuando una luz blanca y helada
hirió mis ojos y también hirió la oscuridad,
la vi brillar, la veo en el
silencio.
En la desnuda luz miré,
vi mil personas, tal vez más.
Gente que hablaba sin poder hablar,
gente que oía sin poder oír.
Y un sonido que los envolvía sin piedad,
lo puedo oír, sonido del
silencio.
Entonces yo les quise hablar,
entonces los quise ayudar.
Quise sentirlos como hermanos,
quise tomarlos de las manos;
pero no podían, no podían despertar ni entender.
Me hundía en el
silencio.
Se arrodillaban a rezar,
aquella luz era su Dios.
Yo les grité que despertaran,
que la verdad allí no estaba,
que los profetas no, no son luces de neón
y que Dios siempre habla en el
silencio.
2 comentarios:
Hola Ceci! en una tarde de llovizna y nostalgia escribí los nombres de mis amigos de la adolescencia y....apareciste vos...qué emoción...y así, vi pasar tu vida ...o partecitas de tu vida en la compu...una sensación inexplicable me invadió...me encanta saber que estás bien...tu alma de maestra...y esa afición por la navegación que desconocía...quiero que sepas que aún recuerdo el patio de tu casa, con las hojas secas y los bancos del fondo, recuerdo tu alma de poeta, tu hiper-sensibilidad, tu búsqueda afanosa de la justicia aún en las pequeñas cosas...Muchos cariños en esta semana de los amigos...gracias por estar en mis bellos recuerdos. Danisa(Sta Sylvina)
Hola Dana!!!
Que grata sorpresa saber de vos!
Has traído a mi mente recuerdos maravillosos de nuestra infancia y adolescencia compartida.
Espero vos también estés muy bien; te cuento entre mis amigos del alma..
Ce
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