martes 28 de julio de 2009

Mi problema... vos


Me detuve a pensar en un conflicto y de repente vino a mi mente alguien a quien llamaré... hummm "Exisito" por ponerle un nombre irreal a una personita de 9 años, en ese entonces, que pasó por mi aula el año pasado sin saber.. que propició un aprendizaje casi casual a esta -decena ya- y más de años de servicio.

Soy docente, no es ninguna novedad..
se supone que enseño pero Exisito, apareció una tarde en mi clase para darme una lección: lleno de conflictos.. era como una minúscula piedrita en mi zapato, de esas que apenas molestan al principio.

Iniciado el año lectivo, a pocos días ya recordaba con lujos de detalles el nombre y apellido de este niño a pesar de ser yo un hermoso desastre registrando nombres.. pero Exisito existía en mi mente antes, durante y después de cada clase y se me hacía una bola de nieve inmanejable.



Este angelito de atención dispersa presentaba conductas observables de indisciplina, agresiones verbales hacia compañeros y docentes que llegaban en algunas oportunidades a lo físico; desinterés en sus actividades áulicas y extra escolares; desastrosos sus tiempos de clase, su organización de espacios, etc., etc., etc.






Utilizando
él sus ensayados y perfeccionados mecanismos de defensa de negarlo todo con llanto, ofendido de ser acusado de cosas injustas que jamás habría hecho..

Al principio pensé ignorarlo, hacer de cuenta que nada pasaba pero el "hormigo atómico" como yo lo llamaba, para mis adentros, se empeñaba en hacer notar su pequeña existencia..

Logró sacar de mí, esa faceta de señorita rígida tradicional, seria e impaciente y.. allí me encontraba yo.. desconocíendome a mí misma entre gritos, penitencias, libro de firmas, notas a padres, caras de..


Hasta que una tarde, como quien se rinde ante un adversario, sentada en mi escritorio, pensativa, dejé mis lentes y me detuve a mirarlo..
Observé cada detalle, cada gesto, registré cada palabra y me dije:
-"...Ce, acá toca remar y esta no es la manera..."

Cual ensayo error, me propuse encontrarle cosas positivas que empecé a maximizar al extremo frente al grupo clase.
Me volví artista del drama exagerado..



Por ejemplo destacar tonteras como:
"¡Bravo! Subrayaste un título!
¡Excelente, dijiste "permiso"!
y empecé a escribirlo..

Todos los días un poco.. notitas de acá.. notitas de allá.. en todas un "¡¡¡Te felicito!!!"
Y en mi mente me repetía "Resiliencia, Ce.. resiliencia.."

Exisito enseguida comenzó a notar mi cambio y obviamente que su respuesta fue otra..
Me llevó poco tiempo entender que si daba lo mejor de mí él también me respondería así.

El trabajo personalizado no era fácil, pero estaba en el río y debía seguir remando con la ayuda de la tecnología continuaba extra clase a través del messenger.

Exisito comenzó a leer y a insistirme todos los días en participar, en hacer cosas, en pasar a la bandera, en hablar en la Diana y hasta un día... me escribió un cuento!!! que en su momento publiqué en mi blog. Me llenaba de abrazos oso.

Se motivó tanto que sus iniciativas eran cada vez mayores.
Esta mañana te recordé angelito.. y al hablar con su profesora de este año supe que va muy bien y los berrinches son un recuerdo.

Quizás sólo fue entender su necesidad de protagonismo..
Tal vez fue mi sed constante de nuevo desafío..
No lo sé, pero hoy lo recordé.
¡Gracias por la lección, niñito...!
ce

Fotografías:
www.clipart.com
Gentileza de Carlos Miranda Levy

lunes 27 de julio de 2009

El Lenguaje del Tango..

Hoy llegué a casa, por la tarde, mientras cocinaba y respondía mensajes de texto me entretuve leyendo la historia de una mujer que decide aprender a bailar Tango.
En síntesis, ante la escasés de pareja de baile, convence a su marido a estudiar con ella y descubre la ausencia de armonía entre dos cuerpos que no logran llenar ese "uno" que necesita la danza.


Leyendo este relato de cinco clases de Tango de Julia Atanasópoulo García “Bailemos Tango, mi Vida”- Jorge Bucay de "Amarse con los ojos abiertos" (Que haciendo click en el título de la obra podrán leerla)
me puse a pensar en como todo tiene sentido..
como todo tiene que ver con todo..
La relación que le encuentro con la comunicación es que en ambos se encuentran presentes elementos básicos necesarios para establecer un sencillo diálogo: Emisor, Receptor, Mensaje, Código e Intencionalidad.

El Tango como danza, forma parte de una disciplina artística: la Expresión Corporal y posee sus propios códigos, técnicas y procedimientos de lenguaje. Movimientos o gestos que“fluyen”, manifestando cosas de nosotros como si fuesen palabras; expresando nuestras emociones a través del lenguaje de nuestro cuerpo basado en los conceptos de pluralidad y diversidad promoviendo el desarrollo de las competencias expresivo-comunicativas.

Al mismo tiempo considero que su aprendizaje implica necesariamente el lenguaje explícito para poder arribar al implícito del cuerpo expresándose en un mensaje intencional.

Llevando esta situación comunicacional que implica la danza a otra de lenguaje verbal -por ejemplo- entre dos o más personas pienso que es tan necesaria como en el Tango el “entenderse” el hablar el “mismo lenguaje” dentro de los parámetros de un Código conocido por ambos o más personas para poder establecer esa comunicación.

Hasta que en el momento menos pensado y, casi sin darnos cuenta, lo matemático del 2/4 se vuelve mágico y los cuerpos hablan solos, se dicen todo..

Los elementos que hacen eficaz esta comunicación en el aprendizaje de su coreografía y que pueden generalizarse son: la apertura al diálogo, la predisposición en primera instancia, el manejo del mismo código, la perseverancia, las “ganas de” el esfuerzo, la dedicación, el tomarme el tiempo de “escuchar al otro” y responderle con mi cuerpo, la presencia de un mediador (en este caso el profesor de Tango) que va obrando, cual andamiaje, las instancias de aprehensión de contenidos en grado de complejidad creciente.

Los elementos que obstaculizaron la comunicación considero que fueron el subestimar al otro, el restarle importancia, quizás la ansiedad de lograrlo rápido, la frustración ante los primeros intentos, los “silencios” que a veces hieren más que mil palabras, los juzgamientos..

Considero necesario aclarar, que la lectura del texto me dio un cierto permiso a ver un poco más allá de la historia en sí; creo que el pretexto circunstancial de aprender Tango dejó en evidencia algo que venía sucediendo hacía tiempo en la pareja: la falta de comunicación; el no entenderse a pesar de tanto tiempo transcurrido juntos que interpolado, tranquilamente, puede sucedernos a todos y no necesariamente con una pareja, sino en la vida cotidiana, con un superior, con un colega, con un amigo, con un alumno etc., etc., etc.

Muchas veces esos “sobrentendidos” de cosas que callamos, esos “supuestos” que no decimos o la mala interpretación de nuestros mensajes implícitos de lo que muchas veces explicitamos, conllevan a interpretaciones diferentes de una misma situación..

"...Mientras haya mil cosas para ver, habrá mil millones de ojos para mirar..."

ce

jueves 16 de julio de 2009

Los sonidos del silencio

Letra: Paul Frederic Simon (1964)

Vieja amiga oscuridad,
otra vez quisiera hablar.
Porque he tenido nuevamente,
una visión que suavemente,
iba cambiando mi manera de pensar.
La oigo hablar, la escucho en el
silencio.
En sueños caminaba yo
entre la niebla y la ciudad.
Por calles frías, desoladas;
cuando una luz blanca y helada
hirió mis ojos y también hirió la oscuridad,
la vi brillar, la veo en el
silencio.
En la desnuda luz miré,
vi mil personas, tal vez más.
Gente que hablaba sin poder hablar,
gente que oía sin poder oír.
Y un sonido que los envolvía sin piedad,
lo puedo oír, sonido del
silencio.
Entonces yo les quise hablar,
entonces los quise ayudar.
Quise sentirlos como hermanos,
quise tomarlos de las manos;
pero no podían, no podían despertar ni entender.
Me hundía en el
silencio.
Se arrodillaban a rezar,
aquella luz era su Dios.
Yo les grité que despertaran,
que la verdad allí no estaba,
que los profetas no, no son luces de neón
y que Dios siempre habla en el
silencio.